
México ganó algo más que partidos: el Mundial 2026 como la gran experiencia de marca del país.
Durante unas semanas, México no solo fue sede del Mundial 2026; fue protagonista de una de las conversaciones globales más importantes del planeta. Las calles se pintaron de verde, los espacios comerciales se transformaron, las ciudades recibieron visitantes de todo el mundo y millones de personas compartieron una misma emoción: vivir la Selección Mexicana.








